PERFIL TÉCNICO DE LA RUTA:
Distancia: 11, 140 Km
Cota máxima: 544 m
Cota mínima: 251 m
Dificultad: Media-Alta
Término municipal: Montellano

Esta ruta tiene un recorrido lineal y semicircular. Parte de la misma localidad de Montellano. Tiene tres partes reseñables, donde predomina en todo su recorrido la vegetación típica del bosque mediterráneo.
La primera en una larga pero cómoda subida hacia la Sierra de San Pablo, tomándola por la derecha, desde donde vemos a vista de pájaro la localidad, a la vez que vamos descubriendo a nuestra derecha y a lo lejos la Sierra de Grazalema.
La lluvia que nos sorprendió por la carretera, dejó esta bonita imagen de la gota en la hoja.
Panorámica de Montellano, desde el camino de subida.

Foto de grupo en el primer mirador que nos encontramos, Mirador de La Cancha.
Continuamos subiendo y llegamos al Mirador del Puerto de los Acebuches. En este punto se quedaron algunos compañeros.
Una bonita foto de nuestra compañera Marcela.
Desde el mirador una vista del castillo. A la derecha, se intuye el Peñón de Zaframagón.
La siguiente imagen de una amapola de nuestra compañera Marcela.
Una segunda parte desde donde llegamos, es decir, el mirador de los Acebuches hasta la torre del Infoca, y que nos llevará luego hasta el Castillo de Cote, por un sendero balizado. Desde aquí divisamos el punto más alto de Sevilla, la Sierra de El Terril.
Desde la torre del Infoca parte el sendero que nos lleva al castillo, volviendo por el mismo lugar para recoger a los compañeros que se habían quedado en el mirador del Puerto de los Acebuches.
Tras un tramo sinuoso, pero bien señalizado y con abundante vegetación, llegamos a nuestro objetivo.
El Castillo de Cote, se encuentra a 526 m sobre el nivel del mar. Construido en el siglo XIII, estaba situado en la primera línea defensiva y de intercomunicaciones de la frontera cristiano-nazarí, de aquí su importancia en la denominada Banda Morisca, zona estratégica que formaba un potente triángulo defensivo con el Castillo de las Aguzaderas y la torre de Lopera, defendiendo el acceso por el río Guadalete.
Una foto del grupo que subimos, en lo alto de la torre del castillo. Hay que andarse con cuidado porque esta azotea no tiene pretil de seguridad.
Y una tercera parte ya en descenso, pasando por un área recreativa donde celebran la romería de San Isidro el tercer domingo de mayo. Un recorrido que discurre, casi en gran parte a la sombra de los pinos.
La lluvia y la primavera nos ofrece estas imágenes de flores que hemos visto en la publicación, así como unos preciosos paisajes... Lo verde no empieza en los Pirineos, lo tenemos aquí al lado, y somos unos afortunados por tener la oportunidad de apreciarlo y disfrutarlo.
La llegada al pueblo estuvo acompañada por un aguacero que nos animó a aligerar el paso para irnos al bar. Pero fue momentáneo... enseguida salió el sol.
Y así termina nuestra ruta de hoy. Un bonito recorrido donde tuvimos un clima ideal para caminar, un campo inundado de flores, unos paisajes espectaculares con diversos tonos de colores y todo esto en buena compañía... ah y un poquito de lluvia para refrescarnos.
NOS VEMOS EN LA PRÓXIMA RUTA