12 de octubre de 2012

Serranía de Ronda - Benadalid


 

 

Benadalid está enclavada en pleno Valle del Genal, formando parte de la Serranía de Ronda, en un paisaje de olivos, castaños, encinas y alcornoques.

 

El entorno natural que rodea el núcleo urbano está formado por una cadena montañosa entre la que destacan el Tajo de los Aviones, el Tajo de la Cruz y Monte del Cuco, algunos de ellos superan los 1.000 m. de altura.
 

 

Los restos arqueológicos del antiguo castillo de origen árabe, perfectamente conservados y convertido en cementerio.
 

 

 
El elemento que más destaca del paisaje es la pequeña alineación montañosa formada por el Peñón de Benadalid (1.116 m.) y la Loma de la Sierra (1.137 m.), en el municipio de Benalauría.

 


La roca caliza forma escarpes y cresterías que contrastan fuertemente con los relieves del entorno y, sobre todo, con la vegetación que los cubre.
 

 
 
 

En Benadalid el bosque característico del Valle del Genal (alcornoques, pinos, encinas y castaños) se localiza en zonas puntuales del municipio como el Arroyo Gorgote dando lugar a parajes de gran belleza.
 

 

 

El paisaje vegetal predominante está constituido por olivares, almendros, campos de cereal y viñedos; siendo los primeros más abundantes en las tierras pertenecientes al Valle del Genal (entorno del pueblo) y los demás a las tierras que forman parte del Valle del Guadiaro.

 
 
 
 
El pueblo está situado junto a la carretera a 690 metros del altitud sobre el nivel del mar, entre los arroyos de Espichi y del Frontón, que juntos forman el de Benamaya para mandar sus aguas al río Genal.

 

 
 
 
 

26 de agosto de 2012

Convivencia Verano 2012


Como cada año llegado el final de la estación estival damos paso a celebrar nuestra convivencia veraniega, en este caso el evento se realizo en el Hotel Caribe.
 
 

 
Tras la exquisita comida pasamos al salón para ver la audiovisual de las rutas realizadas durante el año, nuestro más sincero agradecimiento a nuestro compañero Severiano Real Caballero, que desde no se cuanto tiempo incondicionalmente nos obsequia con su trabajo.
 

 

Pasamos a los reconocimientos de algunos del os compañeros y compañeras que han participado en nuestras actividades.
 

 
 
 

Nuestro compañero Alfonso Ballestero Arroyo, nos regalo con una estupenda y cariñosa poesía, con casi sus noventa años ha sido y será un ejemplo a seguir en cuanto a vitalidad.
 

 
He sido invitado a esta fiesta, y lo agradezco sinceramente.
Pero las gracias verbales no suelen expresar el verdadero sentir.
Son mas auténticas, las que se acompañan con un acto, o un detalle, reflejo de nuestra gratitud, y simpatía, hacia quien las merezca, y se les deban. Por eso, me creí obligado, a intentar aportar algo a la fiesta, si no interesante, (que sería imposible), al menos entretenido. Vds. comprenderán, que el olmo viejo de mi cabeza, ya no puede dar peras; ni frescas, ni secas y breves, para no cansar, ni aburrir. Se trata de la pregunta que hace un incapaz de comprender la afición al senderismo, y la respuesta que da el senderista.
Distinguido senderista,
estimado compañero:

¿Me puedes decir la razón,

que suscita esa afición
,
tan rara en el mundo entero,
de que personas normales,
prefieran dejar la cama,
a caminar por senderos,
entre piedras y zarzales?.
Cuando llega la mañana,
de ese día de la semana
,
que puedes quedarte en cama,
hasta que te da la gana,
porque el día te pertenece
,
y en justicia te mereces,
el derecho a descansar,
¿No es
preferible olvidar
ese día el despertador
,
por ser mas propicio el amor,
que el deber de madrugar?
Si ese es el día del amor,
regalo de la mañana
,
cariñoso y placentero
.
y no existe otro mejor,
¿Se puede quizá concebir
,
que alguien prefiera primero,
dejar la cama, a salir
al campo para sufrir
las fatigas de un sendero?.
-------------------
Mis muchas limitaciones
y mi pobreza expresiva
impedirán que te diga
,
cómo nace una afición
,
y arraiga en el corazón
para el resto de la vida.
Pero es que demás: expresar con palabras, las sensaciones que se experimentan, al caminar por una vereda, o sendero; coronar una cuesta; soportar las inclemencias del tiempo; superar las dificultades del camino; y la íntima satisfacción que se recibe, al terminar felizmente la jornada, comprobando nuestra excelente salud, y capacidad; son cosas que exceden en mucho a la mía, para expresarlo. Por eso me resigno a reflejar, aunque sea tan torpemente, cómo idealizarían los senderistas, el orgullo de su afición, de su compañerismo, y el cariño a la asociación, diciendo:
¿Te extraña nuestra afición.?
Porque no has andado nunca.
Nuestra asociación en ruta,
te cambiará de opinió
n.
Entra en nuestra asociación,
y tendrás muchos amigos,
una vida en plenitud.
alegrías, e ilusiones
muy grandes satisfacciones
y una excelente salud.
lo que hacen dichoso el vivir
entonces podrás presumir
de una nueva juventud.
Porque

El senderismo es igual ,
según mi pobre opinión
,
que caminar en el cielo,
por sendas de terciopelo,
alfombradas de algodón
No existen sendas estrechas
dificiles, peligrosas,
todas son sendas de rosas,
de fragancia excepcional,
perfumadas, primorosas,
y belleza sin igual.
Por estos lindos senderos,
va orgulloso el senderista,
disfrutando del paisaje,
y ensanchando el corazón.
Temiendo perder de vista.
a TERE que va delante,
al paso de la Legión.
Alfonso Ballesteros

Gracias querido Alfonso, nos tocaste el corazón…. y allá donde la tierra late y corre el viento, estará ahora el destino…… dejaremos paso a la tranquilidad de la vida, porque tu esencia hay que cuidarla amigo.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Gracias a todos por vuestra participación.
 
 
 
 
 
 
 

26 de mayo de 2012

Calzada Romana de Ubrique

Hoy viajamos hipotéticamente a la época ibero-romana, desde Benaocaz uno de los pueblecitos blanco de la Sierra de Cádiz con linaje árabe nos abre la puerta de la Calzada Romana.


Data del S.I a C., desde hace veinte siglos une las poblaciones de Iptucci (Prado del Rey), Ocurri (Ubrique), Lacilbula (Grazalema) y Accinipio (Ronda), no solo unió los pueblos serranos sino que formó parte del ramal principal de conexión desde Carteia (Algeciras) con Corduba (Córdoba), capital de la provincia Bética.



Llegamos al comienzo del sendero y un gracioso asno nos dio el aviso de que estábamos en su terreno, menudo rebuzno nos pego, sin molestarlo apenas pasamos con sumo cuidado.








La primavera nos regalaba todo su esplendo y la Sierra del Caillo se erguía ante nosotros, por una pequeña senda el grupo descendía, el valle se presenta hermoso en un día limpio y soleado.





 


A poco ya estábamos en la calzada y ya divisábamos la Sierra de la Silla, entre muretes y fincas parcelarias íbamos bajando.







Siguiendo el curso del Río Seco llegábamos a las antiguas ruinas del Molino de Pontón, la calzada esta casi prácticamente destruida, solo unos pocos trazados permanece en buen estado, así que el descenso se hizo abrupto, una veces zahorra y otras saltábamos sobres las rocas sueltas de la calzada.






¿Cómo se construía una calzada?


Pues primero determinaban la rectitud del trazado, de ello se encargaba el agrimensor, utilizando un instrumento llamado “groma”, que consistía en dos brazos cruzado a escuadra y nivelado por pesas.





Delimitaban los límites mediantes surcos que después le servían para recoger el agua de la lluvia, entre estos surcos se excavaba una zanja que se cubría en tres capas, llamadas Statumem, Nudus y Nucleus, y sobre la cual iba el Pavimentum, formada por lozas de calizas cimentada con arcilla, y todas estas capas eran apisonada con una maza de hierro.







El alcantarillado romano, se trata de conducciones sostenida por arcos de piedras para salvar los obstáculos geográficos que tenía el terreno, así facilitaba la circulación del agua y evitaba el estancamiento.





Una leyenda explica el por qué existe una cabeza de toro pintada en una de las roca de la calzada, cuenta que los ubriqueños quisieron robar en el día de San Blas la imagen del Santo para casarla con la patrona, al no consegirlo se llevaron un toro, que antes soltaban en las fiestas, pero los benaocaceños alcanzaron al toro a mitad de camino, y antes de que se lo llevaran lo acuchillaron en el límite de su territorio, desde entonces quedo la tradición de al pasar por aquellos lares solicitar un deseo y tirar tres piedras.




El recorrido finaliza en la Fuente de los Diez Caños a la espalda del Convento de los Capuchinos.


Después del pequeño paseo visitamos la Quesería de El Bosqueño y nos surtimos bien de las exquisitas viandas. A poco más estábamos tomando el Camino de los Granujales para llegar a los Llanos de San Ignacio, donde nos estaba esperando una suculenta paella.
 
 
 
 





Aquí se celebra la Romería de San Isidro Labrado, el Santo es trasladado desde Prado del Rey en peregrinación.



 







Tras la pausa campestre y después del cafelito visitamos las Salinas de Hortales.


Un  manantial de agua salada que da origen a la explotación más peculiar y posiblemente más antigua de la Sierra de Grazalema.


Salinas de Hortales fueron ya trabajadas por los fenicios, tuvieron su máximo esplendor en época romana, siguieron dando sal en la edad media y hoy siguen siendo explotadas por una familia serrana en su cuarta generación.


Junto al Cerro del  Cabezo de Hortales donde se encuentran las ruinas de la Ciudad Romana de Iptuci. Las Salinas pertenecen al término municipal de Prado del Rey, pero ambos lugares están más cerca de la población de El Bosque.




Agradecer a los compañeros/as las fotos cedidas, sin vuestra aportación el blog amigos/as no estaria ilustrado, gracias a todos/as por vuestra participación y nos vemos en la siguiente.