Las Moleeras o molederas no eran personas sino una tradición popular única y un estilo de saeta característico de la Semana Santa de Marchena. Se trata de un acontecimiento multitudinario y espontáneo que se celebra cada Sábado Santo en torno a la Virgen de la Soledad. Donde toma mayor arraigo es en la entrada al recinto del Palacio Ducal.
Breve resumen de su historia:
Marchena es uno de los pueblos monumentales de la campiña sevillana, con un pasado espléndido relacionado con su estatus de villa señorial. En su término municipal existen restos arqueológicos que se remontan a la Prehistoria y a la Historia Antigua (presencia fenicia, cartaginesa, romana..) si bien su casco urbano se conformó en época musulmana.
Fue el rey de Castilla, Fernando III quien la conquistó en 1240. A partir de 1309, Marchena pasa a ser una villa de señorío cuando Fernando IV se la concede a la familia Ponce de León. Fue su residencia habitual y pasó a ser «capital» del Ducado de Arcos.
Llegamos a esta bonita población sevillana a la hora prevista donde, nuestra guía Maica nos esperaba para comenzar la ruta cultural.
Comenzamos por...
El Arco de la Rosa es el nombre con el que se conoce popularmente a la antigua Puerta de Sevilla, una de las puertas de la muralla del siglo XII que rodeaba la Marchena musulmana. Esta zona fue remodelada en 1430 en tiempos de Pedro Ponce de León (V Señor de Marchena) y fue facilitada por una bula del Papa Martín V.
Continuamos caminando para llegar a la Plaza del Cardenal Spínola. Se encuentra en el casco antiguo que rodeaba la muralla medieval. Preside el espacio la Iglesia de San Juan o Parroquia de la «Degollación de San Juan Bautista». Esta iglesia se funda tras la conquista cristiana de Marchena y podría estar ligada a la presencia de la Orden de San Juan, documentada en el siglo XIII.
Es de estilo gótico-mudéjar con transformaciones y añadidos a lo largo de los siglos XVII-XVIII.
Declarada Bien de Interés Cultural y Sede de la Academia de Órganos de Andalucía.
Foto de grupo en las escaleras de acceso a la Iglesia.
Para esta parroquia van a trabajar artistas tan relevantes y prestigiosos como Francisco de Zurbarán (la colección de pinturas de la Sacristía).
O Pedro de Mena y la escultura de la Inmaculada Concepción (siglo XVII), del barroco andaluz.
En la Sacristía también se encuentra esta tabla de cobre que representa la Adoración de los Reyes Magos, y que de acuerdo con la tradición local y el inventario patrimonial, está vinculada al Emperador de China o a intercambios diplomáticos/misioneros de la época. Preside el altar del Sagrario de la Parroquia y está fechada en 1717.
Una vez visitada la Iglesia, nos dirigimos a la Ronda de la Alcazaba que es la construcción más antigua de la cerca marchenera, correspondiente al primer cuarto del siglo XIII. No se conserva nada de la ciudadela o fortaleza en alzado, que se encontraba en la zona más alta, la Mota, que le confería una posición estratégica inmejorable para el control del territorio circundante.
La Ronda de la Alcazaba es el paseo que recorre el perímetro exterior de lo que fue este recinto superior.
A continuación nos dirigimos al Palacio Ducal o Castillo de la Mota.
Fue un antiguo complejo fortificado y residencia nobiliaria. Se asienta sobre una antigua alcazaba islámica de los siglos XII y XIII. Desde el siglo XIV fue la sede de los Duques de Arcos.
Está catalogado como Bien de Interés Cultural y protegido por la legislación del patrimonio histórico.
La Puerta del Tiro o Arco del Tiro de Santa María era el principal acceso que comunicaba el interior de la medina con la alcazaba.
En este recinto se encuentra el Convento de la Purísima Concepción, que está justo al lado de la Iglesia de Santa María de la Mota, a escasos metros de la Puerta de Tiro.
Iglesia de Santa María. De estilo barroco, con valiosos retablos de madera sin policromar.
Convento de la Purísima Concepción, o Convento de Santa María, es un monasterio de monjas franciscanas clarisas de clausura. Fue impulsado por la venerable Sor María de la Antigua y fundado oficialmente en 1624 por los IV Duques de Arcos, Rodrigo Ponce de León y su esposa Ana de Aragón y Sandoval.
En la entrada vemos estos azulejos sevillanos del siglo XVII, vinculados al taller de Andrés de Valladares.
Actualmente, las religiosas elaboran artesanalmente dulces tradicionales que se pueden adquirir a través del torno. También disponen de una pequeña hospedería en torno a un claustro del siglo XVII.
Dejamos el recinto para trasladarnos a la Plaza Ducal...

Y luego a la Plaza de los Melchores, donde se encuentra el Museo de Coullaut-Valera.
La Plaza de los Melchores hace referencia a dos grandes guitarristas marcheneros, Enrique de Melchor y su padre Melchor de Marchena. Una foto de grupo en un lugar emblemático y popular.
Lorenzo Coullaut Valera, fue escultor e ilustrador que nació en esta población. Entre sus trabajos más conocidos se encuentra el monumento a Cervantes de la Plaza España de Madrid o el monumento a Bécquer en el Parque de María Luisa de Sevilla.
Tras conocer el museo, paseamos un poco hasta llegar la hora de ir al restaurante.
Después de comer, fuimos a la última visita del día, el Convento de San Andrés, donde tuvimos la opción de comprar dulces artesanos de las hermanas.
El Convento de San Andrés es una Ermita Mudéjar situada en extramuros de la Puerta de Osuna.
Fue San Pedro Nolasco, un mercader de Barcelona el fundador de la denominada Real Orden Militar de Nuestra Señora de la Merced y Redención de Cautivos, dentro de las consideradas mendicantes. Todos sus bienes se pusieron al servicio de la redención de esclavos y cautivos, siendo muchos los miembros de la orden que ofrecieron sus vidas a cambio de su liberación.
Se encuentra habitado por la comunidad de Mercedarias Descalzas.
La fundación contó con el patrocinio de los Duques de Arcos, D. Rodrigo Ponce de León y Doña Ana de Aragón y Sandoval, partiendo de una capilla existente desde 1530, dedicada a San Andrés.
Terminada la visita al Convento, toca el turno del café y descansar un rato antes de tomar el autobús y hacer el viaje de vuelta a Rota.
Un día completo, donde acompañó el clima y pudimos conocer este bello rincón sevillano.
NOS VEMOS EN LA PRÓXIMA