2 de mayo de 2010

I Ruta Mayeta Rota-Chipiona

     La I Ruta Mayeta se desarrollo en la Vía Verde que une la localidad de Rota con Chipiona.



     Comenzamos a las 8:00 h. desde el Parque El Mayeto, seguimos la Avenida de la Libertad hasta el principio de la Vía Verde dejando atrás el calor sofocante de días anteriores estuvimos acompañados por una leve y fresquita brisa, un amanecer despejado y un día fantástico para caminar.


     Las obras de la Vía Verde podrían finalizarse el próximo mes de julio, eso dice el periódico local, sera verdad, en este recorrido de la parte que corresponde a Rota si que hemos apreciado que han desbrozado maleza y que han aplanado la pista, pero aún queda mucho por hacer, necesariamente se debe plantar árboles, se debe habilitar áreas de descanso y  puntos de agua, se debe poner papeleras y se debe colocar carteles informativos, pero lo más importante las señales de prohibición a vehiculos motorizados, para que esto sea una realidad. 


     Sobre un carril perfectamente acondicionado, aunque aún le faltan algunos detalles, el grupo avanzaba sorprendido por las diminutas flores de la primavera que nos iba descubriendo a cada paso las diferentes tonalidades de luces y colores de la estación reinante.

Jarilla Rastrera - Fumana Procumbens


     Observando los cambios espectaculares de la naturaleza que desde tiempos inmemoriales ha sido fuente de inspiración de poetas y pintores, llegamos al primer puente de hierro que salva la A-491; los pequeños arroyos existentes en el transcurso del recorrido nos sorprendían con su intrascendente caudal donde las anátidas gozaban de su primer baño matinal.


     Incluso los sembrado de trigo daba una pincelada de color. a la arida pista, los dueños de las pequeñas parcelas preparaban ya las tierras de labor para la siembra del algodón pudiendo apreciar un vago reflejo del antiguo mayeto ya que hoy en día la tecnología está borrando poco a poco la huella de la agricultura tradicional.


     Poco después parabamos para descansar y reunir de nuevo al grupo, en ese momento ya buscabamos la sombra del cañizo.


     Momento después cruzabamos el segundo puente para alcanzar la Peña del Águila.


    La primavera a llegado, entre exhuberante vegetación de mirabeles, amapolas, altramuces, caléndulas, cardos borriqueros, víboras y campos de trigos, llegamos a la Venta de la Peña del Águila.


     Frente a nosotros el antigüo silo de trigo, tras el descanso del desayuno algunos senderistas finalizaban el recorrido en este punto habiéndose recorrido ya unos 7,5 kilómetros, los demás continuamos para alcanzar los 14 kilómetros que nos dejaría en la zona industrial de Chipiona.

     Pronto dejamos atrás el término municipal de Rota para continuar por el tramo supuestamente de Vía Verde de Chipiona, la realidad era otra, nos topamos con un carril completamente abandonado, lógicamente este tramo entra en lo que denominaríamos Corredor Verde del Puerto Sta. María a Sanlúcar, sin embargo, lo que observamos fue que los bancos o áreas de descanso estaban cubiertos de vegetación, los coches circulaban si ley alguna, la basura se adueñaba de las cunetas a pesar de que a cada 50 metros te encontrabas con una papelera y ni que decir del carril habilitado para minusválidos, pero lo peor de lo peor es que los dueños de las parcelas colindantes a la Vía Verde han abierto puertas de acceso a ella, el carril es utilizado como carretera.


     En fin, una cara que los amantes de la naturaleza quisiéramos borrar por un instante esperando que las personas responsables de este proyecto pongan cartas en el asunto, pues poseen un ecosistema en el Pinar de Villa de un valor ecológico incalculable.
     Del tramo de Vía Verde de Chipiona amigos y amigas no me apetecía colgar ninguna foto, solo os pondre la de grupo en la entrada del Pinar, creo que fue lo único bello que vimos.


   Debemos concienciarnos para proteger, y proteger para conservar.

24 de abril de 2010

Arroyo del Descansadero-Tesorillo-Llanos del Campo

     El 24 de abril, nuestra Asociación "En Ruta" realizaban otro sendero, ubicado esté en el Parque Natural de Grazalema, transcurrió por el Arroyo del Descansadero, el Tesorillo y los Llanos del Campo. Aunque las predicciones meteorológicas eran favorables, el día se nos presentó  con una espesa niebla procedente del Valle del Embalse de los Hurones, que nos impedía prácticamente la visibilidad en la carretera mientras nos acercabamos a El Bosque.


          Partimos desde el merendero existente en la entrada de Benamahoma, cruzamos la carretera y tomamos el camino ascendente que hay junto a la Cooperativa hasta la parte trasera del Centro Escolar Félix Rodríguez de la Fuente.


Vanesa de los Cardos - Cinithia Cardui, pudimos pillar a este lepidóptero porque aún conservaba sus alas humedad por el rocío de la  mañana.


     Después de rodear  la valla  del Centro y  tras  una breve subida alcanzamos  la Calle Real,  pasado  el arco llegamos a la Capilla de San Antonio de Padua, a esta altura, ya la procedencia árabe marca la identidad de la Villa como bien indica su nombre “Hijos de Mahoma”.

    

     Los investigadores utilizaban una etiqueta que describía bien las caracteristica de la hoy llamada arquitectura árabe-bizantina. Desde hace siglos Benamahoma es conocida por sus numerosas fuentes y manantiales. Favorecida por su situación geográfica y por su alta pluviosidad, la Fuente del Nacimiento es popular por la calidad del agua y por el caudal estimado que nos ofrece al año aproximadamente, unos 400 litros por segundos.


     Ascendímos por la Calle Real embriagados por el aroma primaveral del azahar de los naranjos y limoneros que adornaban las aceras.


     Saliamos del pueblo y cruzabamos la comarcal para realizar el primer tramo del itinerario, ascendimo para llegar al principal paraje de interés: “El Molinillo”; una centenaria higuera ha conquistado las ruinas de este antiguo molino harinero embellecido por el fuerte caudal de las aguas del Arroyo del Descansadero.


Muchos sueñan con andar, sin embargo nosotros andamos para soñar, cuantas historia nos podría contar esta centenaria Higera - Ficus Carica.



     Tras sortear la comarcal de nuevo y a través de un pequeño prado llegamos a la Fuente del Descansadero, otro paraje de interés que fue antiguo punto de sosiego de pastores y rebaños.



     Tras abastecernos de agua, conectamos con el segundo tramo del itinerario: “El Tesorillo”.


     Continuamos subiendo por un camino empedrado acompañado por la presencia de durillos y algún que otro pinsapo, la vegetación exhuberante nos invitaba a contemplar un paisaje primaveral.

Guitarrillo - Muscari Comosum

Leche de Pájaro - Ornithogalum umbrellatum

Jara Blanca - Cistus Albidus

Peonia - Paeonia Broteri



     La riqueza ornitológica del itinerario radica en la presencia de rapaces asociadas a las masas forestales, muy pronto nuestro caminar se vio recompensado, tuvimos la oportunidad de ver un macho de Halcón Esmerejón - Falcó Columbarius.

   

     El sendero se presentaba salpicado del colorido de las diminutas flores y de las peonías silvestres que nos deleitaban con su belleza salvaje, avanzábamos para adentrarnos en un frondoso encinar con bastantes ejemplares centenarios,  hicimos una pequeña parada y descansamos unos momentos en las ruinas de un antiguo cortijo antes de la bajada.


     
Una moneda por tus pensamientos.

Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía,
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo,
y a veces como un lamento
y a veces........ como el viento.

Fragmento de la Balada de Otoño de Joan M. Serrat.


Poco después descendiamos por un camino más abrupto, sorteando las enormes rocas bajamos hasta la zona conocida como “Los Llanos del Campo”, nuestro amigo Denis ponía el broche final con su música.


          Tras el descanso del almuerzo, atajamos saltandonos el recorrido de El Tesorillo y regresando por el camino ya andado anteriormente, el encanto de la Sierra del Pinar y el buen tiempo hizo que el grupo disfrutara plenamente de esta propuesta.


     Como se nos hizo corto el itinerario de hoy terminamos en El Bosque visitando el Jardín Botánico de El Castillejo, en el pudimos apreciar numerosas especies autóctonas, las más significativa e interesante de la zona siguiendo unos itinerarios peatonales perfectamente señalizados, encontramos un pequeño bosquecillo de ejemplares de pinsapos, así como ejemplos de espacios adehesados, rodales de alcornoques, manchas de quejigal, numerosas encinas y un sabinar, además de otras curiosas especies de árboles, arbustos y matorrales, siendo especialmente curiosas las variedades ripícolas y rupícolas tan abundantes en las sierras gaditanas.


     Bueno amigos y amigas otro día estupendo, hasta la próxima.